Entre las múltiples razones que justifican el extraordinario y merecido reconocimiento de nuestro sector oleícola a nivel internacional no solo hay que destacar tanto el liderazgo absoluto de nuestro país en términos de producción como en cuanto al mimo y esfuerzo que se dedica a la elaboración de aceites de oliva virgen extra de una excelente calidad, sino también la considerable diversidad de variedades autóctonas que se cultivan en nuestro territorio, contando actualmente con 266 variedades diferentes, lo que demuestra una más que apreciable adaptación del cultivo del olivo a las diferentes zonas geográficas en el que este se desarrolla, en la mayor parte de los casos a partir de una tradición transmitida generación tras generación.
En este sentido, si bien es cierto que un volumen considerable de la producción de aceituna destinada a la elaboración de aceite de oliva virgen extra se concentra en unas pocas variedades, resulta igualmente necesario destacar el papel de aquellas variedades autóctonas que cuentan con un considerable arraigo en cada territorio, y que es preciso recordar y proteger para contribuir a conservar esta envidiable diversidad.
Por este motivo, desde La Comunal hoy queremos comenzar este viaje para descubrir la inmensa diversidad de nuestro oro líquido tomando como punto de partida aquellas variedades autóctonas de olivar que, por méritos propios, conforman el patrimonio olivarero de Aragón y Cataluña, y que pasamos a mostrarte a continuación.