Cuando se habla de los múltiples y casi innumerables beneficios que el Aceite de Oliva Virgen Extra aporta a nuestro estado de salud no solo se suele poner en relieve su potencial saludable como ingrediente o condimento básico para la elaboración de todo tipo de platos y recetas.

También existe un cierto consenso acerca de la idoneidad de tomar una cucharada de AOVE en ayunas, como ‘remedio casero’ para exprimir al máximo las propiedades naturales de este superalimento.

Pero ante el convencimiento que rodea a esta creencia popular es posible que te estés planteando la siguiente pregunta: ¿realmente se trata de un beneficio científicamente contrastado o es una de tantas leyendas urbanas que circulan entre la población en relación a nuestras rutinas y hábitos de alimentación? Desde La Comunal hoy vamos a aprovechar este espacio para resolver tus dudas en este sentido.

Para comenzar, es preciso tener presente que el hecho de que al despertarnos hayan transcurrido varias horas desde nuestra última ingesta de alimentos hace que nuestro cuerpo tenga una mayor predisposición a absorber los diferentes nutrientes que le aportarán los primeros alimentos que se ingieran después del periodo prolongado de tiempo dedicado a nuestro descanso.

Hay un sinfín de factores que tienen una gran influencia a la hora de determinar las características diferenciales y propiedades organolépticas que se pueden percibir en un Aceite de Oliva Virgen Extra, entre las que destacan la variedad de aceituna elegida o el sistema agrícola seleccionado para el mantenimiento y cuidado de los olivos responsables de su producción.

En este sentido, hace ya algún tiempo aprovechamos este espacio para mostrarte los principales tipos de AOVE en relación al sistema de cultivo, prestando una especial atención a los elementos que están presentes en el desarrollo de un AOVE ecológico.

No obstante, a partir de esta primera aproximación, consideramos que puede resultarte útil profundizar en esta categoría de AOVE con un mayor detalle, ofreciéndote un repaso de aquellas características que le aportan un valor diferencial.

Como ya te comentamos en su momento, los aceites de oliva virgen extra ecológicos son aquellos que se han elaborado a partir de aceitunas procedentes de olivos que cuentan con su correspondiente certificación ecológica, es decir, en los que no se han empleado productos sintéticos para favorecer su desarrollo o garantizar su protección frente a plagas y enfermedades, con el fin de preservar al máximo sus propiedades organolépticas naturales.

Cuando se habla de las posibilidades gastronómicas y culinarias del Aceite de Oliva Virgen Extra se incurre, en ocasiones, en el error de considerar que su utilización se reduce, salvo en contadas excepciones, a su empleo en crudo, y muy especialmente para la elaboración de aliños o marinados frescos.

No cabe duda de que esta capacidad de aportar un sabor único a este tipo de platos es una de las propiedades más conocidas y destacadas del Aceite de Oliva Virgen Extra.

Sin embargo, más allá de este uso, en el que hay que reconocer que no tiene rival, el AOVE se caracteriza por su extraordinaria capacidad para enriquecer de una forma especial muchas otras elaboraciones, gracias a sus infinitas y variadas posibilidades gastronómicas, entre las que consideramos sumamente interesante destacar las que te ofrecemos a continuación.