Si bien la calidad única de un buen Aceite de Oliva Virgen Extra se puede experimentar sobradamente mediante su degustación en los diferentes platos en los que está presente, a la hora de identificar de una forma individualizada todos y cada uno de sus matices diferenciales lo más recomendables es proceder a la realización de una Cata de AOVE.

De esta forma, sus distintas propiedades no correrán el riesgo de verse enmascaradas, en lo referente a su capacidad de identificación, por los alimentos que también están presentes, resultando más sencilla la detección y valoración de aquellas propiedades organolépticas que convierten a cada elaboración de Aceite de Oliva Virgen Extra en una propuesta única y diferente al resto.

En este sentido, una vez que en anteriores publicaciones en este blog ya hemos tratado en profundidad los aspectos más relevantes a tener en cuenta para la realización de una Cata de AOVE, hoy queremos aprovechar este espacio para detenernos en el papel protagonista que ejercen varios de nuestros sentidos en el desarrollo de este proceso, y que pasamos a mostrarte a continuación:

Tacto: para comenzar, si bien el tacto no cuenta con una función principal para percibir los diferentes matices de un Aceite de Oliva Virgen Extra en una cata, sí que resulta fundamental a la hora de servir como mecanismo para atemperar el producto de una forma totalmente natural, permitiendo que sean mucho más perceptibles todos sus matices diferenciales.

El aceite de oliva virgen extra destaca, gracias a su propia composición natural rica en antioxidantes, por su capacidad de conservación, que le permite mantener sus propiedades organolépticas prácticamente intactas durante un tiempo muy prolongado.

No obstante, si bien este aspecto está presente en los diferentes AOVE que puedes encontrar en el mercado, sí que resulta conveniente tener en cuenta una serie de principios básicos, con el fin de evitar que un almacenamiento poco adecuado de este producto puede contribuir a acelerar su degradación.

Así, a la hora de almacenar y utilizar tu aceite de oliva virgen extra en casa, te recomendamos que prestes atención a los consejos que pasamos a mostrarte a continuación:

El Aceite de Oliva está considerado hoy en día una de las bases fundamentales de la dieta mediterránea, pero no ha sido siempre así. Desde que hace siglos se descubrió su potencial como cultivo, los usos y creencias en torno al aceite de oliva han cambiado conforme han ido evolucionando las culturas que lo dieron a conocer.

Para comprender en qué momento se descubrieron las bondades gastronómicas y saludables del aceite de oliva es necesario remontarse a la mitología griega, al imperio romano o la Edad Media.