Integrar el consumo de Aceite de Oliva Virgen Extra en tu dieta es un paso para comenzar a llevar un estilo de vida más saludable que te ayude a sentirte mejor en tu día a día.

Sin embargo, a pesar de que la alimentación es una parte muy importante para lograr este objetivo, no es el único cambio que debemos hacer si queremos minimizar el riesgo de padecer enfermedades, lesiones físicas o psicoemocionales.

Es común escuchar que somos lo que comemos, pero podríamos ampliar el significado de este refrán a “somos lo que pensamos y también lo que nos movemos”. Así y con el objetivo de mantener un equilibrio cuerpo-mente, te proponemos cambiar cuatro hábitos de tu día a día que te ayudarán a llevar un estilo de vida más saludable.

El calendario ya marca la entrada oficial del verano: calor y buen tiempo durante los próximos meses.

Para contrarrestrar la subida de los termómetros, hemos escogido tres recetas de lo más refrescantes con Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) para que prepares este verano. Además, todas son muy fáciles de hacer. ¿Te animas con alguna?

El aceite de oliva de cosecha temprana (también conocido como “aceite de oliva virgen extra de primera cosecha”) tiene un inconfundible color verdoso que se obtiene por los pigmentos de la propia aceituna: el contenido de clorofila es mayor.

Se trata de un aceite obtenido en los primeros meses de campaña, cuando sus aromas y su sabor se encuentran en su punto de máxima complejidad.