La aparición de la COVID-19 obligó a muchas empresas, incluidas del sector alimentario y el oleícola, a adentrarse en la digitalización.
La situación que estamos viviendo marcará un antes y un después en el paradigma mercantil, ya que llevará a las empresas a hacer frente a los nuevos y competitivos retos que están teniendo lugar.
Por este motivo, y también porque en un periodo de tiempo tan breve ha puesto de manifiesto que facilita el trabajo y mejora el rendimiento de las empresas, la digitalización ha cobrado más importancia que nunca y se ha vuelto un gran aliado.