Desde el pasado lunes 1 de julio, y hasta el próximo 30 de septiembre, se ha suprimido el IVA del Aceite de Oliva Virgen Extra y otros alimentos básicos.
Hace ya varios meses el sector olivarero en su conjunto se ha visto sometido a una ‘tormenta perfecta’ de acontecimientos que han desembocado en una subida considerable del precio final del Aceite de Oliva Virgen Extra.
A la persistencia de la sequía que nos viene acompañando en los últimos años, y que está afectando notablemente a la productividad del olivar en las últimas campañas, se han unido otros factores ajenos al sector, como es el incremento en el coste derivado del aprovisionamiento de aquellos insumos necesarios para el cuidado y manejo de los olivos, o de los combustibles empleados en las diferentes etapas productivas, generando un incremento de precios que, en modo alguno, está repercutiendo en la economía de los agentes comprometidos con la elaboración de nuestro Oro Líquido, y por supuesto en la del consumidor final.
Por este motivo, y con el fin de facilitar el acceso comercial a todos los que consideramos esencial la presencia del Aceite de Oliva en nuestra cultura gastronómica, es muy de agradecer que desde el pasado lunes 1 de julio haya entrado en vigor una de las principales demandas del sector en este sentido, con la supresión del IVA en la compra de este alimento básico y saludable, estableciendo un tipo del 0% tanto para el AOVE como para otros productos esenciales en nuestro día a día, como el pan, los huevos, las verduras o las frutas.