Como estamos seguros de que sabrás, y ya hemos comentado de forma detallada en anteriores publicaciones en este blog, el Aceite de Oliva Virgen Extra es un ingrediente básico y esencial para entender el reconocimiento actual de la Dieta Mediterránea a nivel mundial.
El Aceite de Oliva Virgen Extra no solo aporta a esta cultura gastronómica un sabor único y totalmente diferencial, sino que ofrece la posibilidad de potenciar los matices del resto de alimentos presentes en cada plato, y muy especialmente cuando se emplea como ingrediente para la elaboración de recetas más complejas.
Pero más allá de este aspecto, es preciso poner de manifiesto, además, que el AOVE destaca frente a otras grasas vegetales y animales por sus múltiples propiedades saludables.
Gracias a su alta concentración en polifenoles y ácidos grasos monoinsaturados, el Aceite de Oliva Virgen Extra es considerado, por méritos propios, como un superalimento, ya que no solo cumple con creces su finalidad funcional en la elaboración de recetas, sino que también tiene la capacidad natural de incorporar a nuestro organismo nutrientes que son, y serán, fundamentales para el mantenimiento óptimo de nuestra salud a corto, medio y largo plazo, aportando la energía necesaria para el desarrollo de nuestro día a día y, al mismo tiempo, ofreciendo un instrumento de prevención frente a un gran número de enfermedades y patologías.