Categoría: Sabor

Celebra con nosotros las Fiestas de San Fermín, disfrutando en nuestra #OliveWeeks de una selección de Aceites de Oliva Virgen Extra de Navarra.

Una de las características que mejor define la fortaleza del sector oleícola en nuestro país reside, entre otros aspectos, en su extraordinaria diversidad geográfica.

Si bien una gran parte de la producción olivarera dentro de nuestras fronteras se concentra en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, resulta igualmente necesario poner en valor la presencia de este cultivo, y de la tradición por la elaboración de Aceite de Oliva Virgen Extra, prácticamente en todos los rincones de nuestro territorio, tal y como ocurre en la Comunidad Foral de Navarra.

Así, más allá de la apuesta por el cultivo de aquellas variedades que gozan mayor representatividad en el conjunto de nuestro país, el patrimonio olivarero de la Comunidad Foral de Navarra destaca, de forma específica, por su interés creciente, en las últimas décadas, por el desarrollo de olivares de variedades oleícolas autóctonas, como la Arróniz, principalmente en la zona próxima a la Rioja Alavesa, donde se sitúa la localidad de la que recibe su nombre, y cuyo Aceite de Oliva Virgen Extra se caracteriza por sus matices ligeramente frutados, y en el que se aprecian, además unas reminiscencias amargas muy valoradas a nivel gastronómico.

Hoy queremos repasar contigo las características diferenciales que convierten a la variedad manzanilla cacereña en un tesoro de nuestro sector oleícola.

Más allá de aquellas variedades de olivar autóctonas de nuestro país que son mundialmente conocidas y relacionadas merecidamente con la ‘Marca España’, como son las variedades picual, hojiblanca o cornicabra, por citar solo algunos ejemplos, y que tienen su origen en Andalucía y Castilla-La Mancha, las dos comunidades autónomas con una mayor superficie cultivada y producción olivarera, nuestro sector oleícola destaca igualmente por la arraigada presencia de este cultivo en otros territorios dentro de nuestras fronteras.

En este sentido, la tradición oleícola extremeña se caracteriza por el esmero y cuidado con el que sus productores locales miman aquellas variedades autóctonas que actualmente mantienen, por méritos propios, un notable arraigo en el territorio, como es el caso de la variedad manzanilla cacereña.

Si bien su nombre refleja, de forma expresa, su origen en la provincia de Cáceres, es preciso destacar que la variedad manzanilla Cacereña también cuenta con una fuerte presencia en Badajoz, así como en diferentes zonas de Ávila, Salamanca o, incluso, la Comunidad de Madrid.

Aprovecha nuestras #OliveWeeks para disfrutar de una selección de algunos de los mejores Aceites de Oliva Virgen Extra de Aragón y Castilla y León.

Tan solo quedan unos días para la llegada del 23 de abril, una fecha marcada en rojo en el calendario de Aragón y Castilla y León, con motivo de su festividad autonómica.

Aragón pasa por ser uno de las comunidades autónomas con una tradición olivarera más arraigada de nuestro país, sobre todo en diversas zonas de las provincias de Teruel y Zaragoza, donde cuentan con un especial protagonismo variedades de aceituna autóctonas como la Empeltre o la Morrut, por citar solo algunos ejemplos.

Por su parte, Castilla y León, a pesar de ser una región donde el olivar no ha tenido históricamente un peso relevante sobre el conjunto nacional, muestra un creciente interés por este cultivo, y son cada vez más marcas las que apuestan por elaborar Aceites de Oliva Virgen Extra con características singulares provenientes principalmente de las provincias de Ávila y Salamanca, y en menor medida de Valladolid y Zamora.