El olivar siempre ha sido considerado como un entorno agroforestal único, por su carácter sostenible y su riqueza en términos de biodiversidad.

Cuando se habla del cultivo del olivar, nuestra mirada se suele dirigir hacia un sector que cuenta con un papel estratégico que aúna tradición y vanguardia en un producto único, y muy especialmente si hablamos de los Aceites de Oliva Virgen Extra, que representa tanto dentro como fuera de nuestras fronteras la mejor carta de presentación de uno de los productos más emblemáticos de nuestra gastronomía.

Asimismo, uno de los aspectos que hacen aún más especial a este cultivo, es su papel en favor de la sostenibilidad, la biodiversidad y el respeto del medio ambiente.

Ejemplo de ello es que, según el Consejo Oleícola Internacional, el cultivo del olivar y la producción y comercialización de Aceites de Oliva Virgen Extra puede presumir de contar con una ‘huella de carbono negativa’, o dicho de otro modo, que estas actividades absorben más carbono y otros gases de Efecto Invernadero de la atmósfera de los que generan.

Desde el pasado lunes 1 de julio, y hasta el próximo 30 de septiembre, se ha suprimido el IVA del Aceite de Oliva Virgen Extra y otros alimentos básicos.

Hace ya varios meses el sector olivarero en su conjunto se ha visto sometido a una ‘tormenta perfecta’ de acontecimientos que han desembocado en una subida considerable del precio final del Aceite de Oliva Virgen Extra.

A la persistencia de la sequía que nos viene acompañando en los últimos años, y que está afectando notablemente a la productividad del olivar en las últimas campañas, se han unido otros factores ajenos al sector, como es el incremento en el coste derivado del aprovisionamiento de aquellos insumos necesarios para el cuidado y manejo de los olivos, o de los combustibles empleados en las diferentes etapas productivas, generando un incremento de precios que, en modo alguno, está repercutiendo en la economía de los agentes comprometidos con la elaboración de nuestro Oro Líquido, y por supuesto en la del consumidor final.

Por este motivo, y con el fin de facilitar el acceso comercial a todos los que consideramos esencial la presencia del Aceite de Oliva en nuestra cultura gastronómica, es muy de agradecer que desde el pasado lunes 1 de julio haya entrado en vigor una de las principales demandas del sector en este sentido, con la supresión del IVA en la compra de este alimento básico y saludable, estableciendo un tipo del 0% tanto para el AOVE como para otros productos esenciales en nuestro día a día, como el pan, los huevos, las verduras o las frutas.

Ahora que estamos a tan solo unos días del Día de la Madre, aprovecha nuestra #OliveWeeks para dar rienda suelta a su pasión por la gastronomía.

Como cada año, el primer domingo de mayo tiene lugar una de las celebraciones más entrañables del año, sobre todo en lo referente al entorno familiar, como es la festividad del Día de la Madre.

Aunque este tipo de festividades tienen, más que nada, un carácter testimonial, porque el amor incondicional y cariño que sentimos por nuestras madres se debe mostrar durante los 365 (o 366) días del año, no está de más prepararlo todo para que ellas sean las principales y únicas protagonistas durante ese día.

Por eso, si una de las grandes pasiones de tu madre es la gastronomía, y los productos con una calidad premium, desde La Comunal queremos proponerte que sorprendas a la persona que más quieres con un auténtico referente de nuestra cultura culinaria, y que además destaca por sus innumerables propiedades saludables, regalándole el próximo domingo 5 de mayo un buen Aceite de Oliva Virgen Extra.