Nos apasiona el mundo del Aceite de Oliva Virgen Extra tanto como a ti. Por eso, te animamos a visitar nuestro establecimiento comercial en Madrid.

Desde nuestros orígenes, cuando nuestro establecimiento en Madrid abrió sus puertas por primera vez en el inicio de la década de los 60, nuestra principal prioridad siempre se ha centrado en pregonar a los cuatro vientos todas y cada una de las virtudes que se encuentran presentes en el Aceite de Oliva Virgen Extra.

En este sentido, y con el orgullo de ser la oleoteca más antigua de España, los años no nos han restado un ápice de convencimiento en este compromiso, sino todo lo contrario.

A día de hoy, visitando nuestro establecimiento comercial podrás encontrar una amplísima oferta de más de 150 Aceites de Oliva Virgen Extra procedentes de los diferentes territorios olivareros de nuestro país, ofreciéndote la posibilidad de escoger entre la variedad de aceituna, marca o denominación de origen protegida que más se ajusta a tus gustos y expectativas gastronómicas.

Conoce con nosotros los elementos diferenciales del AOVE variedad morrut y los matices desde el punto de vista gastronómico.

Más allá de aquellas variedades de aceituna que, de forma prioritaria o exclusiva, se dedican a la elaboración de Aceite de Oliva Virgen Extra en nuestro país, y que cuentan a día de hoy con una mayor superficie cultivada, como son la picual, la arbequina, la hojiblanca o la cornicabra, nuestro sector oleícola destaca por la presencia de hasta 400 variedades, cada una de ellas con unas propiedades organolépticas únicas y diferenciales.

En este sentido, hoy queremos detenernos en la variedad morrut, o morruda, originaria del norte de la provincia de Castellón y el sur de la provincia de Tarragona, y que, actualmente, cuenta con alrededor de 7.000 hectáreas dedicadas a su cultivo en estos territorios.

La aceituna variedad morrut debe su nombre, como ocurre en otras ocasiones, a su morfología característica, en la que se percibe con claridad la presencia de una terminación de su fruto en forma de morro o pezón.

Descubre los elementos diferenciales que justifican que el AOVE variedad castellana sea considerado uno de los tesoros de nuestro sector oleícola.

Uno de los aspectos diferenciales que mejor define el sector agroalimentario de nuestro país, y que a su vez lo convierte en una de sus señas de identidad a nivel mundial, se basa en su arraigo y tradición con una actividad agrícola milenaria como el cultivo del olivar.

Así, como ya hemos destacado en numerosas ocasiones tanto en nuestro blog como en las distintas publicaciones que realizamos en nuestros perfiles de redes sociales, esta estrecha relación se pone de manifiesto claramente en el hecho de que en España se cultivan, a día de hoy, 266 variedades diferentes de olivos, cada uno de los cuales con unas características diferenciales de sus frutos que los hacen ideales para su transformación posterior en Aceite de Oliva Virgen Extra y/o aceituna de mesa.

En este sentido, si bien la mayor parte de la superficie cultivada dedicada al olivar está poblada por olivos de las variedades picual, hojiblanca, cornicabra o arbequina, también es necesario resaltar la gran pujanza que otras variedades autóctonas han alcanzado en su territorio de origen, como son la empeltre, la morisca, la blanqueta o la variedad castellana, sobre la que vamos a profundizar contigo a continuación.